miércoles, 16 de noviembre de 2011

Empezamos el Préstamo de Libros

Queridas familias:
tenemos por fín todos los libros en el cole, así que esta semana ¡¡empezamos el préstamo!! Os recordamos como siempre la importancia de cuidar mucho los libros y del trabajo posterior a la lectura. Este año os proponemos que utilicéis un poquito la imaginación y que cada semana penséis en algo diferente para hacer con vuestros hijos e hijas, siempre relacionado con la historia. claro. Para ello os mandamos unos cuadernillos dónde os lo explicamos todo...

Aprovecho para dejaros un cuento que hemos escuchado en la clase y que nos gusta mucho. Además nos ayuda a controlar nuestra agresividad y a darnos cuenta de que las cosas se solucionan hablando y NO PEGANDO!! Su protagonista es la abejita Meli y nos enseña que debemos pensar antes de actuar. Quizá hayáis oído a vuestros niños la famosa frase: PARA Y PIENSA!! Desde que les conté el cuento, siempre la usan cuando hay algún conflicto en la clase. Espero que os guste...

Había una vez… una abeja
Había una vez, un bosque  cubierto de flores y árboles. Uno de estos árboles tenía el tronco hueco y dentro había una gran colmena de abejas.
Entre todas las abejas había una que siempre estaba llamando la atención y era la más famosa, pero no por cosas buenas, sino por todo lo contrario, siempre estaba metida en líos, peleas y discusiones. Esta abeja se llamaba Meli.
Meli llegaba a las flores empujando a las demás, quería ser la primera en llevarse el néctar y a menudo acababa peleándose con alguna abeja. Si alguna vez se confundía de celda al entrar en la colmena, echaba la culpa a las demás y ya estaba un buen rato enfadada o llorando. Se irritaba con facilidad y sus continuas peleas paralizaban a menudo el trabajo en la colmena.
Un día, la señorita explicó a las pequeñas abejas cómo se obtenía la mejor miel, después de sus explicaciones repartió a cada una un vasito y les dijo: “Ahora vosotras tenéis que intentar llenarlo”.
Meli se dispuso a hacer una rica miel, y se imaginaba que sería la primera en conseguirlo. Pero tanta prisa se dio en ser la primera que tiró sin querer el vasito de cristal que la seño les había regalado. Un ruido enorme sobresaltó a toda la clase, todas las abejas miraron a Meli y ésta llena de coraje y rabia por lo que le había pasado, agitó sus alas con tanta fuerza como pudo durante un buen rato. No soportaba que le salieran las cosas mal la primera vez que lo intentaba. No, no tenía paciencia para empezar otra vez, estaba enfurecida. Las pequeñas abejas miraban a Meli atónitas por el espectáculo que estaba dando.
Esa misma tarde al regresar a su casa, Meli se sentía mal, aunque no sabía bien por qué y estaba tan concentrada en sus pensamientos que no vio al mosquito Félix que se cruzó con ella y la saludó:
 - Adiós Meli, ¡hasta mañana!.
Meli que estaba disgustada, sin mediar palabras lo empujó en vez de devolverle el saludo…
Sin que lo advirtieran, desde lejos observaba la escena la Abeja Reina.
Al día siguiente, la Reina mandó a cuatro de sus ayudantes a buscarla para hablar con ella. Cuando Meli entró en las dependencias de la Reina, se quedó muy impresionada. Estaba todo muy ordenado y en silencio, esto la tranquilizó.
La Abeja Reina le dijo: “Meli, me he enterado que siempre andas en discusiones y enfados con los demás y que no tienes paciencia para aprender. De seguir así, no habrá una sola abeja en la colmena que quiera ser tu amiga. Además, alteras el trabajo del resto y veo que estamos produciendo menos miel”.
Meli cabizbaja, apenas podía hablar.

Entonces, la Reina prosiguió: “Te voy a dar un consejo que creo que te va a ayudar a solucionar tus problemas, son dos palabras mágicas que debes pronunciar en silencio cada vez que creas que te vas a enfadar. Estas dos palabras son:
PARA Y PIENSA. Cuando las hayas pronunciado de forma silenciosa, debes buscar la flor más cercana posible, posarte en ella y pensar cuál sería la mejor forma de solucionar el problema en el que te encuentras. Te aseguro que funcionará”.
Meli dio las gracias a la Abeja Reina y salió de allí deseosa de ponerlo en práctica.
Al día siguiente vio a varias abejas cuchicheando y riéndose. Meli creyendo que se reían de ella, se dirigió enfurecida hacia éstas, dispuesta a pelear...pero se acordó de las palabras mágicas de la Abeja Reina: "PARA Y PIENSA".
Entonces, se posó en una flor cercana y empezó a notar cómo su respiración se hacía cada vez más lenta, estaba más tranquila y comprobó que era la mejor forma de tomar una decisión.
Se le ocurrió que la mejor solución sería acercarse a ellas, saludarlas y preguntarles de qué se reían. Así lo hizo, y entonces comprobó que aquello de lo que se reían no tenía nada que ver con ella. A partir de esa experiencia, empezó a pensar que se había equivocado muchas veces en las que había actuado precipitadamente y de mal humor.
Meli, poco a poco empezó a cambiar, ya no quería ser siempre la primera, intentaba hacer su trabajo de mejor humor y evitaba enfadarse, así que la Abeja Reina reunió a todas las abejas de la colmena para felicitar a Meli: “Querida Meli, quiero reconocerte delante de todas tus compañeras el gran esfuerzo que estás haciendo por cambiar. Deseo que sigas así y creo que todas estamos dispuestas a ayudarte, pero recuerda que la solución está en ti y en dos palabras muy sencillas”.
Y guiñándole un ojo se retiró volando hacia sus aposentos.


Y colorín colorado…

2 comentarios:

  1. Fenomenal por los libros.
    El cuento es muy bonito.
    Sofía ya ma había hablado de las palabras mágicas y me ha dicho que ella las aplica para no enfadarse. No estaría mal que siempre fuera así...Lo intentaremos tod@s.

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  2. Si no os parece mal podríamos forrar cada uno de nosotros un libro para evitar que se deterioren.Ya me direis..

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